La eurodiputada española Irene Montero acusó el miércoles a la Unión Europea de no proteger a los ciudadanos europeos que están a bordo de la flotilla interceptada por Israel en su camino hacia a la Franja de Gaza, y dirigió duras críticas a la jefa de la política exterior del bloque, Kaja Kallas.
Las Fuerzas de Defensa de Israel interceptaron y confiscaron el lunes la Flotilla Global Sumud, que intentaba romper el bloqueo israelí sobre el enclave palestino, hecho que se produjo en aguas internacionales, frente a la costa de Chipre.
"¿No se le cae a usted la cara de vergüenza?", preguntó Montero a Kallas durante una sesión plenaria sobre Oriente Medio. "Israel lleva 24 horas, que se dice pronto, en pleno Mediterráneo, secuestrando barcos y secuestrando ciudadanos europeos. Le hace gracia, ¿verdad? A mí, ninguna", agregó.
En el mismo contexto, instó a los líderes europeos a movilizarse para resolver el problema. "¿Va a mover en algún momento algún dedo para protegerlos?", dijo.
"¿Qué haría usted si fuese Irán, si fuese Rusia, quien se planta en medio del Mediterráneo para secuestrar a ciudadanos europeos? Pero como es Israel, sonríe y mira para otro lado", argumentó.
- El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel informó este martes que las autoridades israelíes interceptaron a todas las embarcaciones de la Global Sumud Flotilla que pretendían arribar a Gaza para proporcionar ayuda humanitaria, y que los 430 activistas fueron trasladados a buques israelíes.
- Tras la detención, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, publicó unas imágenes que lo muestran burlándose de los activistas. La Policía israelí obligó a las personas a arrodillarse en filas, con las manos atadas a la espalda, mientras Ben-Gvir los observaba. Además, se ve cómo una mujer es agredida por un agente israelí tras gritar "¡Palestina libre!", al pasar a su lado el ministro con una sonrisa burlona.
- La descripción reza: "Así es como recibimos a los partidarios del terrorismo". Y añade: "Bienvenidos a Israel".
- El episodio suscitó críticas de dirigentes extranjeros y también dentro del propio Gobierno israelí.


