La empresa japonesa Mitsubishi Heavy Industries (MHI) ha lanzado una advertencia contra la creciente tendencia de reconvertir plantas de automóviles en fábricas de drones militares, al considerar que esta estrategia está destinada al fracaso y supondría un malgasto de los impuestos de los ciudadanos, según reporta Financial Times.
El medio recuerda que la postura de la compañía nipona llega en un momento en que el Ministerio de Defensa de Japón ha disparado el presupuesto para la compra de vehículos no tripulados hasta los 1.700 millones de dólares para este año fiscal, lo que ha desencadenado una gran actividad entre fabricantes extranjeros de drones y empresas emergentes locales.
Por su parte, el director ejecutivo de MHI, Eisaku Ito, explicó que, aunque la compañía planea tener un papel protagonista en el desarrollo de drones en Japón, considera un error transformar fábricas de coches para este fin. "Honestamente, me pareció que esos comentarios los hacían personas que realmente no entienden esto", sostuvo, en referencia a quienes defienden esta reconversión.
A continuación, para aclarar su punto de vista el alto ejecutivo subrayó que la producción de drones militares es radicalmente diferente a la de automóviles. "Los productos en este campo [drones] cambian constantemente sus especificaciones según la situación. Las fábricas de automóviles, por el contrario, están diseñadas para fabricar decenas de miles o millones de unidades idénticas", indicó.
Asimismo, advirtió que fabricar grandes cantidades de drones en serie conlleva el riesgo de producir equipos obsoletos e inútiles para el campo de batalla. "Si eso se hiciera, terminaría siendo un enorme desperdicio del dinero de los contribuyentes", sentenció.
Tendencia actual
FT señala que varios fabricantes europeos, como Renault, Volkswagen y Mercedes-Benz, ya están avanzando en acuerdos para producir drones o sus componentes en sus plantas automovilísticas, a menudo con el respaldo de sus gobiernos, para aprovechar su capacidad industrial.
Mientras tanto, el plan de Tokio es desplegar miles de drones como parte de su programa de defensa costera Shield, con el objetivo de proteger sus islas del suroeste ante sus posibles adversarios. Para llevar a cabo este plan, el ministerio de defensa japonés quiere que los drones sean desarrollados y fabricados en el país sin socios internacionales, por razones de seguridad de los datos.
En este contexto, Ito afirmó: "Somos la única empresa en Japón que puede gestionar esto de forma integral", refiriéndose a la experiencia de MHI en sistemas que abarcan tierra, mar y aire. Además, añadió que la empresa podría convertirse en el principal proveedor de drones de Japón porque se especializa en producir pequeños volúmenes con altos niveles de variación.
De hecho, se enfatiza que la compañía ya ha demostrado su potencial al desarrollar en solo tres meses un prototipo de dron interceptor, aprovechando su experiencia en satélites y sistemas de mando y control.


