Un estudio reciente, publicado el 31 de julio en European Journal of Clinical Nutrition, examinó una relación entre el horario de las comidas, el riesgo de mortalidad y la esperanza de vida entre adultos estadounidenses, informa Medical Xpress.
El análisis incluyó datos de 31.044 adultos de 40 años o más, que participaron en una encuesta nacional de salud de EE.UU. entre 1999 y 2018. Los investigadores utilizaron registros alimentarios de 24 horas y siguieron a los participantes durante una media de 8,6 años.
Para la primera comida del día, el periodo entre las 7:00 y las 8:00 se tomó como la referencia más favorable. Entre quienes esperaban hasta después del mediodía para comer por primera vez, el riesgo de muerte por cualquier causa era un 29 % mayor y el de muerte por enfermedades cardíacas, un 43 % mayor.
La hora de la cena también importa
Para la última comida del día, el periodo entre las 19:00 y las 20:00 resultó ser el más favorable. Comer después de la medianoche se asoció con un aumento del 27 % en la mortalidad general y del 51 % en las muertes por enfermedades cardíacas.
Entre los participantes de 50 años o más, realizar la primera comida después del mediodía se relacionó con 2,5 años menos de esperanza de vida, mientras que cenar después de medianoche se asoció con una reducción de 2,4 años.
Los autores subrayan que se trata de un estudio observacional, por lo que no permite concluir que el horario de las comidas cause directamente una muerte más temprana.


